Todo pasó cuando tenía que pasar, todo ocurrió como tenía que ocurrir y todo transcurrió de la forma que debía transcurrir.
A veces nos preguntamos porqué las cosas no pasan cuando tienen que pasar y ocurren en aquel momento, de alguna manera el tiempo sabe el momento justo en el que las cosas deben transcurrir.
Luego nos ponemos a pensar que si hubieran pasado cuando nosotros queríamos es porque no era el momento adecuado y si hubiese sido en esa época las cosas hubieran transcurrido de una forma que nos hubiera hecho daño a nosotros y a los que nos rodean.
Me alegro que todo lo bueno llegue cuando tiene que llegar y de una manera tan alegre y que el tiempo ha hecho que lo entienda yo así.
lunes, 31 de octubre de 2016
Mientras el cuerpo aguante
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