Como una niña duermo abrazada a mi almohada, como si fueras tu,
hacerlo de esta forma me reconforta y me tranquiliza y me lleva en manos de morfeo.
Cada noche te tengo en mi mente, en mis pensamientos, deseando de que llegue el día
el día señalado por los dos para encontrarnos a nosotros mismos.
Me dijiste que hoy llamarias, pero no sé si lo harás, no sé tus intenciones,
solo reconozco las mías, espero que no sean tan distintas y que congeniemos bien.
En mis sueños aparece tu sonrisa que me hace sonreir, tus ojos que me hacen enrojecer,
tus palabras que me dan aliento, que me expliques tus planes intelectuales me gusta
porque para mi eso es muy importante, ya que me doy cuenta que te gusta explicar tus cosas.
Como yo explico las mías porque asi nos vamos conociendonos más, conociendonos
como somos realmente, sabiendo de nuestras virtudes y nuestros defectos.
Lo que no sé mi reacción cuando te conozca, supongo que me quedaré callada escuchando,
porque te digo una cosa, en persona soy un pelin timida, y si me gusta alguien me corto mucho.
Espero que cuando llegue ese día, me saques las palabras con sacacorchos.
jueves, 28 de abril de 2011
Sueños
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